noviembre 27, 2011

Sin más

Huy

¿qué duele ahí?

¿es el pecho?

no, el corazón no duele.

Duele enterarse

de lo paralelo de algunas cosas

que el cielo nunca conocerá a la tierra,

aunque la contemple desde que ambos nacieron.

Saber que nunca veré mi espalda,

nunca como los demás.

Duele cortar flores antes de que existan.

Aunque las puedo imaginar brillantes,

hermosas.

Pero no deben ser... siquiera causar ilusión.

Quedar tendida sin ropas,

¿qué más da?

Un cuerpo vacío,

calor, frío y tu aliento.

Soñando al lado,

no conmigo.

Cortemos lazos de empatía,

cortemos todo lo que nos ha unido

que es nada.
P uta

E stúpida

N arcisista

D ébil

E golatra

J odida

A bandonada



Groserías no aptas para corazones dolidos, palabras que marcan la vida, poder y magia en la escritura.

Aceptación.

Cambio.

Aceptación.
Azul, azul. Tomé un tren a Montauk. No sé por qué... No sé por qué.

Sabiendo que el frío me cansa, y duele hasta los huesos.

Que la sonrisa se congela y hará ver mi rostro como el demonio que soy,

grotesco.

Me encojo, lloro y me da más frío.

Lugares de memoria que nunca veré,

espacios, tus pasos.

Todo es ficticio...

¿será?

Mundo que se manifiesta y me convence

Todo puede soportarse

cuando un apretón es así de fuerte.

Sabiendo que el frío, tarde o temprano me matará.

Que los dedos de mis pies estarán paralizados,

dolerán las manos, la espalda y cada rincón de mi cuerpo

a donde llegues, frío de mierda.

Se ve azul, es un buen color, alegre

triste, y melancólico.

Buenas tardes

Desaparecer fotografías, borrar todo

que no quede rastro de esto que sentiste.

Lo vi, lo palpé

juguemos a ser fuertes.

Palabras consumidas con el tiempo

y el alcohol que cegó todo razonamiento.

Furias concentradas en sentimientos negativos

que no nos permiten creer en lo imposible.

¿Quién dijo que todo era bello?

amar, amar implica odio.

Gigantes desmembrándose de una vez por todas

dejando que la sangre fertilice la mierda

para que nazcan flores.

Niña que habla al padre sordo

papeles

la indiferencia es el peor de los castigos.

Ni el agua debería ser tan cristalina, pensamos

que conocemos todo sobre ella.

Sí, quisiera olvidar, ahogar la memoria.

Buenas tardes, te odio.

Buenas tardes que vienen y ansío.

Buenas tardes las que pasé y las que no vuelven.

Tardes de soledad

Tardes de impaciencia

Tardes de coraje y mucho dolor.

Buenas tardes, hasta nunca...

Malas caras

Curioso saberse en un lugar pero estar tan al margen de él,

estar fuera y dentro.

Ajena al espacio, a las personas, a los colores.

No son los míos.

Sé ver su belleza, o creo sentirla pero

ya no quiero estar aquí.



Es una atmósfera totalmente creada

ficticia, a nadie le creo nada.

Ni a mí, ni lo que estoy escribiendo.



Voz que quiero callar con letras,

para que no se escuchen los gritos desesperados.

Ilusos los que no saben sentir.

octubre 12, 2010

PERO... YA NO SOY LA MISMA!

¿Cómo demostrarle a la familia, que luego de vivir un año fuera de la casa, ya no eres la misma persona que se fue temerosa en búsqueda de nuevas cosas?

Los espacios de opinión se reducen, las peleas aumentan, a pesar de amarse unos a otros se hieren.

Es dificil concordar con la manera de educar a los hermanos, o con las formas de cocinar cierto platillo: total de esa forma no se hace.

Los gritos y chantajes parecen tan infantiles, que hasta yo me doy cuenta... pero no, no dejaran de verme como Susana, la dependeiente.

No se dan cuenta que cada día vivido me va dando el nombre completo, me ha constuído y casí formado para poder mandarlos al cuerno.

Hoy, un día de colitis aguda comprendo que siempre tendré una familia llena de defectos y muchas veces en lugar de ayudar hacen que uno se sienta peor.



Ni modo... ésa familia es la que extrañé mucho cada día en el Distrito Federal.

agosto 06, 2010

De mis días donde soy


¿Cómo decir aquellas cosas que hasta yo no quisiera ni pensar? Olores con especial carga subjetiva. La entrega puede ser uno de los actos más comprometedores, uno desnuda el ser, se tiende al otro. Liberación de sueños atrasados, tendidos, acompañandose de gritos del afuera que logran colarse por la improvisada cortina. Me concentro, soy, vivo a pesar de tener esa canción de fondo, aquella que toca lo más sensible. Entrega en cualquier sentido, la desnudez, entrañas expuestas implicando posible desangrado.
¿Cómo no tener ganas de ser egoísta?